7. Sin novedad
Permaneció tres semanas sin salir de casa; la primera de ellas la pasó en la cama. El médico le concedió la baja laboral y, afortunadamente, poco a poco se fue recuperando, aunque a veces le venía a la mente alguna imagen concreta de su increíble aventura y entonces comenzaba a temblar.
El día que se reincorporó a su puesto de trabajo se levantó con cierta aprensión; dudaba si vestirse y salir a la calle o volver a la cama y dejar su vuelta a la vida activa para otro día. Todo salió bien, ya que no se rompió el ascensor, no le dio en la cabeza una teja ni una maceta, no lo atropelló un coche ni un autobús, ni lo raptó ninguna banda de delincuentes.
Llegó a la oficina sin novedad y de igual forma los días sucesivos y las siguientes semanas, hasta ahora. No le ha vuelto a suceder nada extraño, aunque a veces recuerda aquél día y un escalofrío recorre su cuerpo pues sabe que por ahí, en alguna parte, hay otro día aciago reservado para él.
Permaneció tres semanas sin salir de casa; la primera de ellas la pasó en la cama. El médico le concedió la baja laboral y, afortunadamente, poco a poco se fue recuperando, aunque a veces le venía a la mente alguna imagen concreta de su increíble aventura y entonces comenzaba a temblar.
El día que se reincorporó a su puesto de trabajo se levantó con cierta aprensión; dudaba si vestirse y salir a la calle o volver a la cama y dejar su vuelta a la vida activa para otro día. Todo salió bien, ya que no se rompió el ascensor, no le dio en la cabeza una teja ni una maceta, no lo atropelló un coche ni un autobús, ni lo raptó ninguna banda de delincuentes.
Llegó a la oficina sin novedad y de igual forma los días sucesivos y las siguientes semanas, hasta ahora. No le ha vuelto a suceder nada extraño, aunque a veces recuerda aquél día y un escalofrío recorre su cuerpo pues sabe que por ahí, en alguna parte, hay otro día aciago reservado para él.
Fin
No hay comentarios:
Publicar un comentario